Temer y guardar.


Deuteronomio 5:29
“¡Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen y guardasen todos los días todos mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos les fuese bien para siempre!”

Dios quiere lo mejor para nosotros. Aunque algunas veces lo mejor no es lo que nosotros tenemos en mente, aún así, el plan de Dios siempre es perfecto.

Este versículo nos muestra dos cosas que Dios quiere de nosotros, y un resultado si cumplimos estas dos cosas.

Primeramente, que le temamos. Este es un temor reverente pero real de ir en contra de un Dios santo y justo que nos ha revelado su voluntad en su Palabra. El temor a Dios no excluye nuestro amor por él. De hecho, porque le amamos, le tememos.

Segundo, que guardemos sus mandamientos. Este segundo deseo está ligado el primero, ya que guardaremos sus mandamientos si le tememos. Guardar sus mandamientos es atesorarlos.

El resultado es bendición. Este no es el único pasaje en donde vemos una condición con el resultado de "para que te vaya bien". este patrón de condición y promesa también lo vemos en el Nuevo Testamento (Efesios 6:2–3).

Pidamos a Dios de su gracia, para que obre de tal manera en nuestro corazón, que atesoremos su Palabra y gocemos de su bendición.