Predícate a ti Mismo

No se dónde escuché por primera vez esta verdad transformadora: "Predícate el Evangelio a ti mismo". No sabrás de qué hablo hasta que lo pongas en práctica. Pero antes, ¿a qué me refiero? Me refiero a que cuando Satanás o tu carne te atacan con pensamientos anti-bíblicos, tú puedes y debes luchar en contra de ellos al predicarte a ti mismo las verdades de la Biblia.

Los salmistas ponían esto en práctica. Fíjate como usan la frase "alma mía" para predicarse a sí mismos.

En tiempo de temor, David escribe: "Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado. Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor; No hay para mí bien fuera de ti" (Salmo 16:1-2).
En turbulencia interna, los hijos de Coré dicen: "¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío" (Salmo 42:5).

De nuevo David, en tiempo de dificultad, dice: "Alma mía, en Dios solamente reposa, Porque de él es mi esperanza. Él solamente es mi roca y mi salvación. Es mi refugio, no resbalaré. En Dios está mi salvación y mi gloria; En Dios está mi roca fuerte, y mi refugio" (Salmo 62:5-7).

Acerca de esto, Jerry Bridges escribe: "Predicarte el Evangelio a ti mismo, entonces, quiere decir hacerle frente a tu propia pecaminosidad y huir a Jesús por la fe en su sangre vertida y su vida justa. Quiere decir apropiarte, de nuevo por la fe, del hecho de que Jesús completamente satisfizo la ley de Dios, que Él es tu propiciación, y que la santa ira de Dios ya no está dirigida hacia ti" (La Disciplina de la Gracia [recomiendo mucho este libro]).

¿Y cómo se pone en práctica?

  • Cuando te sientes insatisfecho: "Alma mía, ¡Cristo es suficiente!" (Colosenses 2:10, "y vosotros estáis completos en Él").
  • Cuando no te sientes perdonado: "Emanuel, 'Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones' (Salmo 103:12)".
  • Cuando sientes la necesidad de hacer algo para ganarte el perdón: "Alma mía, 'Jehová cargó en él [Jesús] el pecado de todos nosotros' (Isaías 53:6)".
  • Cuando te sientes condenado: "Emanuel, 'Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús' (Romanos 8:1).


Hay más versículos: Sal. 130:3-4; Is. 1:18; 38:17; Miq. 7:19; Ef. 1:7; Col. 2:13-14; Heb. 8:12; 10:17-18, entre muchos otros. Por supuesto, no son oraciones "mágicas". Se necesita fe verdadera en las promesas de Dios. Es necesario "esforzarte en la gracia" por el poder de Cristo. Yo encuentro que constantemente tengo que luchar contra pensamientos anti-bíblicos que atentan contra la gracia de Dios. Para eso Dios nos ha dado su Espíritu y su Palabra.

Pues bien, cuando seas atacado en tu mente, usa el arma más poderosa--la Palabra--, y ¡predícate a ti mismo!





-Versos y cita tomada de: http://www.challies.com/quotes/jerry-bridges-preaches-the-gospel-to-himself
-El Libro de Jerry Bridges, "La Disciplina de la Gracia", se puede conseguir en librerías o en línea en: http://www.amazon.com/Disciplina-Gracia-Discipline-Grace-Spanish/dp/958914988X/


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