El Temor del Señor

“Y dijo [Dios] al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal, la inteligencia” Job 28:28.

Job capítulo 28 es hermoso. Te invito a que lo leas. En los primeros once versículos Job habla poéticamente de cómo el hombre tiene habilidades impresionantes para encontrar los tesoros y maravillas de la tierra, usando del ingenio para poder extraer el oro y las piedras preciosas de los lugares más profundos.

En los versículos 12 y 20 Job pregunta, “Mas ¿dónde se hallará la sabiduría? ¿Dónde está el lugar de la inteligencia?”. No se encuentra entre los vivos (v. 13); ni en el mar (v. 14); es más preciosa que las piedras más costosas o los tesoros más impresionantes (vv. 15-19); ni los humanos ni los animales la encuentran (v. 21); ni siquiera la destrucción (el Abadón) o la muerte la encuentran (v. 22).

Entonces, ¿dónde se halla? “Únicamente Dios entiende el camino de la sabiduría; él sabe dónde se puede encontrar” (v. 23, Nueva Traducción Viviente). Es Dios quien nos revela donde encontrarla.

Y la respuesta es: en el temor de Jehová, y en apartarse del mal (v. 28). Recuerdo aquella vez que un joven me dijo que él no podía aceptar el concepto de “temer a Dios”. Rápidamente lo llevé a un pasaje que habla de esto.

En la Biblia se nos habla en cinco ocasiones de cómo el principio de la sabiduría es el temor de Jehová (en Job 28:28; Sal 111:10; Prov 1:7; Prov 9:10; y Prov 15:33).

¿Por qué debemos temer a Jehová? Porque es un Dios santo, fuerte, poderoso, celoso, y glorioso. No es un temor como el de una persona que le teme a un ladrón, sino el de un hijo que teme desobedecer a su padre porque sabe que su padre lo ama y él a su padre.

Dios nos ama. Dios quiere que tengamos confianza delante de Él (Heb 4:16), pero que sepamos que Él sigue siendo un Dios santo a quien debemos obedecer. Ese temor reverente, y ese amor absoluto por Dios nos dará la capacidad de tomar decisiones con sabiduría.

Dice Proverbios 3:7, “No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová, y apártate del mal”.


No hay comentarios: