El Pastor de las Naciones

“Alégrense y gócense las naciones, porque juzgarás a los pueblos con equidad, y pastorearás las naciones en la tierra” Salmo 67:4.

Leer las noticias internacionales no trae mucha alegría. Hoy en la mañana leí las noticias, y como siempre, es difícil encontrar una nota alegre. Mientras escribo esto, Siria se encuentra en guerra y se cree que ha utilizado armas prohibidas contra sus enemigos; las Naciones Unidas debaten la legalización de drogas; Turquía se ha disculpado por la violencia que usó contra manifestantes; y esos son sólo los titulares.

Muchos Cristianos padecen de pesimismo. Ven la decadencia moral en el mundo y no tienen nada bueno qué decir, mas que esperar la venida de Cristo y aguantar mientras que Él viene.

Hay que mantener un balance de perspectiva. Es verdad que el mundo está en pecado, y sin duda el mundo como lo conocemos será destruido y renovado…

¡Pero mira lo que dice el Salmista! Alégrense y gócense las naciones. Estas son palabras de júbilo y alegría. De hecho la palabra “gócense” es la palabra Hebrea ranan, que quiere decir “gritar de alegría”. Es un grito fuerte y claro, para que sea oído por otros. Inclusive esta palabra puede significar “cantar con fuerza”.

¿Y qué causa tanto júbilo? Dos cosas. Primero, que Dios va a juzgar con equidad, con rectitud, sin parcialidad. En un mundo de injusticia e impunidad, el saber que hay un Dios justo que todo lo ve nos debe causar tremenda alegría.

La segunda razón es que Dios pastoreará a las naciones. Pastorear quiere decir conducir o guiar. Sí, aunque en el mundo hay guerra, terrorismo, y maldad, Dios está guiando a las naciones de acuerdo a su plan soberano. Dios es el que “muda los tiempos y las edades; quita reyes y pone reyes” (Daniel 2:21).

Los Cristianos debemos de ver el futuro con suma alegría. Inclusive gritar de alegría, porque sabemos que tenemos un Dios que es el Juez y Pastor de las naciones. Qué gloriosa verdad.

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