Depravación

Una de las doctrina esenciales del Cristianismo es la de la Depravación Total de la Persona. Esta doctrina no quiere decir que todos somos tan malos como podríamos ser (es decir, hay gente más mala que otra), más bien que el pecado está infiltrado en nuestra esencia, y que nuestro ser, fundamentalmente, está vendido al pecado. Nacemos pecadores, y por eso pecamos. Nuestra inclinación natural es a pecar. Cuando alguien me dice que no cree esa doctrina, pienso en fotografías como éstas: (estas fotos del holocausto son horribles e impactantes, por favor ver con discreción) http://www.theatlantic.com/infocus/2011/10/world-war-ii-the-holocaust/100170/

Lo único que puede redimir nuestra depravación y darnos una esencia nueva, un corazón nuevo por así decirlo, es Jesucristo. ¿Has experimentado este cambio radical en tu vida?

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