La Guía

Hace poco vi un reportaje el cual aseguraba que es imposible para los humanos caminar en línea recta con los ojos vendados. Los experimentos son fascinantes. Aunque mucha gente ha intentado, por alguna razón indescifrable para los científicos hoy en día, los humanos simplemente no pueden caminar en línea recta a menos que tengan algún punto de referencia—como una estrella, una montaña, o una brújula. De lo contrario los humanos tienden a caminar en círculos. ¡Muy interesante!
 

En la vida Cristiana, ¡qué facil es caminar en círculos! ¿A qué me refiero? Pues a ésas temporadas por las que todos pasamos en las que nada parece ser nuevo. Todo es rutinario. Leemos la Biblia por la mañana (si nos acordamos); oramos por los alimentos—una oración rápida y robótica; y nos reunimos con la iglesia, pero echándole un vistazo a nuestro reloj cada quince minutos.
 

Caemos en los mismos pecados, el tráfico nos sigue llevando al punto del desquicio, la misma gente nos cae mal y nos juntamos con la misma gente.
 

Nada es nuevo. Todo es circular. Si pudiéramos vernos en un espejo espiritual, veríamos que tenemos los ojos vendados. Que caminamos en círculos por andamos sin guía.
 

Quisiera animarte. La vida Cristiana no es aburrida sino todo lo contrario. Vivir para Cristo es el privilegio más grande del mundo. Ahora no estoy diciendo que nuestra vida deba ser casi como la de Indiana Jones, tampoco creo que debamos querer una vida sitcom, ya sabes, con amigos graciosos que dicen chistes cada que abren la boca y situaciones que se resuelven en treinta minutos. Lo que sí estoy diciendo es que la vida Cristiana debe de disfrutarse. Tienes mucho que disfrutar; todo lo bello viene de Dios; todo lo amoroso viene de Dios; toda verdad proviene de Dios, y puedes y debes disfrutarla. (Dios nos manda disfrutar la vida en el libro de Eclesiastés).
 

En cuanto a caminar sin guía, recuerda que la Biblia es nuestra guía (recuerda el Sal 119:105). Si tu lectura bíblica es aburrida es probablemente porque no le pones atención, porque lo haces como un deber y no un privilegio, o porque la lees cuando estás medio sonámbulo por la mañana o tarde en la noche.
 

Déjame darte algunos tips para tu lectura diaria. Recuerda que son solamente recomendaciones y no mandatos.
 

  • Lee el Antiguo y el Nuevo Testamento. Yo tengo una pequeña hojita de papel (y también una aplicación en mi iPod) en la que puedo tachar cada vez que leo un capítulo. Cada que leo la Biblia leo dos capítulos del Antiguo y uno del Nuevo. ¿Por qué? Porque así siempre estoy leyendo o un Evangelio o una Epístola, las cuales me enseñan de Cristo y de la vida Cristiana.
  • Lee con un marcador o con una libreta (o computadora en mano). Cuando leas algún pasaje, puedes hacerte las siguientes preguntas: ¿Hay alguna verdad que debo recordar? ¿Una promesa que pedir? ¿Un mandamiento a seguir? ¿Un pecado que evitar?
  • Lee diferentes versiones. Aunque en Latinoamérica no hay tantas versiones disponibles como en inglés, hay varias que yo uso en mi estudio personal, como la Reina Valera 1960 y 1995, la Biblia de las Américas, la Biblia de los Hispanos, la Biblia Dios Habla Hoy, y la Nueva Versión Internacional. Leer la Biblia en diferentes versiones puede ayudarte a ver un pasaje de una nueva manera. A mí me ha ayudado mucho.
  • Medita en lo que leíste. Ya lo he dicho varias veces, pero recomiendo escribir en una pequeña tarjeta algún versículo o meditación, y a diferentes horas del día puedes sacar tu tarjetita, leerla, y meditar en lo que aprendiste. ¡Inténtalo!

 

No tienes que caminar con los ojos vendados. Tienes una guía, un mapa escrito nada más y nada menos que por tu Padre Celestial. Úsala.










Impresiones de: Nueve Marcas de una Iglesia Saludable

Mark Dever, pastor de la Iglesia Bautista Capitol Hills en Washington DC es un hombre que toma su llamado bastante en serio. Para él, ser un pastor es algo serio, y pastorear una iglesia no se debe tomar a la ligera. Su deseo es ver iglesias Cristianas que verdaderamente son bíblicas y tienen una pasión por Jesucristo. Dever llama a este tipo de iglesias saludables.
 
El libro Nueve Marcas de una Iglesia Saludable es uno que todo pastor debe leer, y del cual todo Cristiano se puede beneficiar. Por “marcas” Mark Dever quiere decir “características”. Así que las nueve características o marcas son:
 
1) Predicación. 2) Teología Bíblica. 3) El Evangelio. 4) Conversión. 5) Evangelismo. 6) Membresía. 7) Disciplina. 8) Discipulado. 9) Liderazgo.
 
Todos los capítulos son excelentes, y en todos encontré mucho que subrayar y pensar. El primero, “Predicación”, es uno que es absolutamente esencial no solamente para el Cristianismo en los EUA, sino en Latinoamérica. En Latinoamérica escuchamos muchos sermones basados en la Biblia, pero pocos que son realmente expositivos, ya que una predicación expositiva demanda del predicador mucho estudio y exégesis. Para Dever, la predicación expositiva es la labor más importante del pastor. Dever escribe, “Mi rol principal, y el rol principal de cualquier pastor, es la predicación expositiva” (39) [1]. Pero, ¿qué es la predicación expositiva? Dever explica: “La predicación expositiva no es simplemente producir un comentario verbal de algún pasaje de las Escrituras. Más bien, la predicación expositiva es la predicación que toma como el punto del sermón el punto de un pasaje en particular en las Escrituras” (40).
 
Muchos predicadores hoy en día creen que el llamado a predicar es el llamado a hablar delante de mucha gente temas bíblicos. Pero la predicación es mucho más que eso. Dever argumenta que los profetas en el Antiguo y Nuevo Testamento eran llamados a hablar no sus propias palabras, sino la Palabra de Dios. “No importa qué tan elocuente sea un predicador, los predicadores no han sido mandados simplemente a ir y predicar. Han sido mandados a predicar la Palabra. Eso es lo que han sido mandados a predicar” (41).
 
En el tercer capítulo, el cual habla del Evangelio, Dever primero explica lo que no es el Evangelio. No es simplemente un mensaje de amor, y definitivamente no es un mensaje acerca de cómo todos andamos bien. Es un mensaje acerca de un Dios santo y justo quien mandó a su Santo y Divino Hijo a rescatarnos de nuestros pecados y nuestro destino en el infierno. Es acerca de cómo Dios nos declara justos por la obra de Cristo en la cruz, y es acerca de vivir una vida santa y piadosa para Él.
 
En el último capítulo el autor da su defensa en cuanto al gobierno de la iglesia por una pluralidad de ancianos. Dever enfatiza que no cualquiera debe ser nombrado anciano; solamente aquellos que cumplen los requisitos delineados en la Biblia pueden ser ordenados. Al mismo tiempo, Dever dice que la Biblia le da bastante autoridad a la iglesia, así que la iglesia misma debe estar envuelta en la toma de decisiones. Para ello, la iglesia debe tener miembros que son piadosos. Así que hay un balance; los ancianos no deben ser dictadores, sino siervos de la iglesia de Jesucristo.
 
Recomiendo mucho este libro.
 
Para descargar un resumen en español del libro (en formato PDF), da click aquí.

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1. Las citas son del libro en inglés, traducidas por mí.