Orando por la iglesia perseguida


“Acordaos de los presos, como si estuvierais presos juntamente con ellos; y de los maltratados, como que también vosotros mismos estáis en el cuerpo” (Hebreos 13:3).

Creo que la gran mayoría, si no es que todos los lectores de este blog viven en algún país en donde ser cristiano no es un crimen. No es así en todo el mundo. Desde hace tiempo he tratado de orar frecuentemente por la iglesia perseguida, y para ello tengo como recordatorio un mapa justo encima de mi estudio en donde aparecen en rojo aquellos países en donde ser cristiano trae encarcelamiento, tortura, o muerte.

Para ver un mapa donde aparecen países restringidos, haz clic aquí.

En la página en inglés de La Voz de los Mártires (www.persecution.com), uno puede ayudar a financiar el contrabando de Biblias en donde es prohibido imprimir o tener una, también mandar cartas a hermanos y hermanas en prisión, mandar “paquetes de acción” con literatura y ayuda humanitaria como ropa y comida, y mantenerse al tanto de la situación de la iglesia perseguida.

Yo estoy suscrito gratuitamente a la revista de la Voz de los Mártires en inglés, y en español se pueden leer algunos de los boletines aquí.

Debemos pensar que hay gente muriendo y siendo torturada por creer lo mismo que tú y yo creemos—que Cristo es el Salvador del mundo, y que la salvación es solamente a través de Él (como Cristo mismo lo dijo en Juan 14:6). No olvidemos a nuestros hermanos en cadenas, sino apoyémolos como podamos, ya sea en oración o monetariamente, sabiendo que nuestro sentimiento debe ser “como si estuvierais presos juntamente con ellos”.

¿Cuándo fue la última vez que oraste por la iglesia perseguida en China, Belarús, India, Paquistán, Comoros, Sudán, Afganistán, y todas las demás naciones restringidas? Puedes hacerlo al terminar de leer esta línea.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Por meses he pensado en los padecimientos que pasan otros cristianos en el mundo. Me sorprendió mucho ver el mapa con todos los lugares en los cuales alguien está siendo perseguido. En verdad, uno se siente tan pequeño al lado del testimonio de estos grandes cristianos. Dios sea el único Glorificado.