Queremos Que Tú Seas un Hedonista Cristiano

(Nota: Traduje este artículo escrito por John Piper. Que les sea de bendición y lo disfruten).


"¡Queremos Que Tú Seas un Hedonista Cristiano!"

Por John Piper Agosto 31, 2006.

¿Qué es el Hedonismo Cristiano?

Mi resumen más corto del Hedonismo Cristiano es: Dios es más glorificado en nosotros cuando estamos más satisfechos en él.

Todos hacemos un dios de aquello que nos trae más placer. Los Hedonistas Cristianos quieren hacer de Dios su Dios al buscar el mayor placer—placer en él.

Al decir Hedonismo Cristiano, no queremos decir que nuestra felicidad es el bien más alto. Queremos decir que el buscar el bien más alto siempre resultará al final en nuestra máxima felicidad. Debemos buscar ésta felicidad, y buscarla con todas nuestras fuerzas. El deseo de ser felices es un motivo apropiado para cada acción, y si abandonas la búsqueda de tu propio gozo no puedes amar a las personas o agradar a Dios.

La Diferencia Entre Hedonismo Cristiano y el Mundano.

Algunas personas se inclinan a creer que los Cristianos supuestamente deben buscar la voluntad de Dios y no buscar su propio placer. Pero lo que hace la moralidad Bíblica diferente del hedonismo mundano no es que la moralidad Bíblica es desinteresada y guiada por el deber, sino que está interesada en cosas muchísimo más grandes y puras. El Hedonismo Cristiano es moralmente Bíblico porque reconoce que el obedecer a Dios es la única ruta para tener felicidad definitiva y duradera. Aquí hay algunos ejemplos de la Biblia:

Lucas 6:35 dice, “Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande”. Claramente cuando Jesús dice “no esperando de ello nada” quiere decir que no debemos de ser motivados por un deseo mundano de engrandecimiento, pero se nos es dada la fuerza para sufrir pérdida a través de la promesa de un galardón en el futuro.

De nuevo, en Lucas 14:12-14: “Cuando hagas comida o cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a vecinos ricos; no sea que ellos a su vez te vuelvan a convidar, y seas recompensado. Mas cuando hagas banquete, llama a los pobres […] y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos”. Esto es, no hagas buenas obras para tener una ventaja en el mundo; más bien, hazlas para obtener beneficios espirituales y celestiales.

¿Debe ser el Deber Nuestra Principal Motivación?

Algunos dirán, “No, no. Estos textos solamente describen la recompensa que resultará si actúas desinteresadamente. No nos enseñan que realmente debemos buscar la recompensa.”

Dos respuestas a ésta objeción:

1) Sería tonto decir, “Si tomas esta píldora, te daré unos centavos”, si esperas que el deseo por los centavos arruinen la píldora. Pero Jesús no se andaba con tonterías. Él no ofrecería una recompensa a aquellos que le obedecen y después reprocharles por que la recompensa motivó su obediencia.

2) Aún más importante, hay textos que no solamente elogian que hagamos el bien con la esperanza de una recompensa futura, sino que además lo mandan.

Lucas 12:33 dice, “Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye”. La conexión aquí entre dar limosna y tener tesoros en los cielos no es un resultado al azar—es el propósito explícito: “Haz que sea tu meta el tener tesoros en el cielo, y la forma de hacer esto es vendiendo tus posesiones y dando limosnas”.

Y otra vez, Lucas 16:9 dice, “Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas”. Lucas no dice que el resultado de usar las posesiones debidamente es recibir moradas eternas. Él dice, “Que sea tu meta asegurar una morada eterna a través de cómo usas tus posesiones”.

Así qué, damos un resonante NO a la creencia que la moralidad debiera ser inspirada más en el deber que en el deleite.

No Te Satisfagas Tan Fácilmente

Hebreos 11:6 enseña, “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”. No puedes agradar a Dios si no vienes a él buscando una recompensa. Por lo tanto, la fe que agrada a Dios es la búsqueda hedonista de Dios.

Como Cristianos Hedonistas sabemos que todos anhelan ser felices. Y nunca les diremos que deben negar o reprimir ése deseo. Jamás es problema el que queramos ser satisfechos. El problema es que nos satisfacemos demasiado fácil. Creemos que todo aquel que anhela ser satisfecho debería buscarlo no en el dinero o poder o lujuria, sino que debería abastecerse hasta que su alma quede satisfecha en la gracia de Dios.  

Doblaremos nuestros esfuerzos, a través del Espíritu Santo, para persuadir a la gente que
·         pueden ser más felices dando que recibiendo (Hechos 20:35);
·         que deben estimar todo como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús su Señor (Filipenses 3:8);
·         que el fin de todos los mandamientos de Jesús es que su gozo sea cumplido (Juan 15:11);
·         que si se deleitan en el Señor él les dará el deseo de su corazón (Salmo 37:4);
·         que es gran ganancia la piedad acompañada de contentamiento (1 Timoteo 6:6);
·         y que el gozo del Señor es su fuerza (Nehemías 8:10).

No trataremos de motivar a nadie apelando a su sentido del deber. Les diremos que en la presencia de Dios hay plenitud de gozo (Salmo 16:11), y que nuestro único deber es venir a él, buscando éste placer.

(Adaptado del artículo de John Piper, Christian Hedonism: Forgive the Label, but Don’t Miss the Truth [Hedonismo Cristiano: Disculpen el Nombre, Pero Entiendan la Verdad]).

 Copyright 2010 John Piper. Used by permission. www.desiringGod.org



2 comentarios:

Gian dijo...

Todavía me acuerdo cuando me introducía a mi mismo como “hedonista cristiano“. Deberías ver las caras que ponía la gente!!

Emanuel dijo...

Me imagino! :)