La Biblia, Nuestra Autoridad y Guía.

Si la Biblia no fuera un libro sobrenatural, no tendría sentido alguno pasar tiempo a diario leyéndola. Si la Biblia es un libro que nos "inspira" de la misma manera que me inspira leer un libro motivacional o la película Duelo de Titanes, francamente no me interesa ser tan cuidadoso por leerla a diario, rigurosa y cuidadosamente. ¿Para qué subrayarla? ¿Para qué comprar Biblias «de estudio»?

La Biblia es una parte importantísima de mi vida. Es mi guía a Dios, y mi autoridad como Cristiano. Para muchos es una completa ridiculez que hoy en día, en pleno siglo XXI, haya gente que rija su vida de acuerdo a los escritos de una diversidad de hombres judíos, algunos de los cuales fueron considerados locos en su época, y a muchos de ellos al parecer les gustaba narrar historias bizarras o contar acerca de visiones apocalípticas. ¿Cómo puede ser que un libro así tenga nada que ver con la vida cotidiana de un ser humano, aproximadamente 2,000 años después de que se terminó de escribir?

Pues bien, nunca podremos quitarnos la etiqueta de «locos» de encima (ver 1 Cor 2:14), pero es verdad: nosotros, los Cristianos, creemos que la Biblia es la absoluta autoridad del creyente hoy en día. Y no solamente de los Cristianos, sino que es la perfecta y única revelación especial de Dios al ser humano. A través de ella Dios ha revelado su estándar de ética, llamada La Ley, y ha proclamado que todo aquel que no la cumpla está bajo maldición (Gal 3:10). Dios ha hecho declaraciones a través de sus siervos (2 Pe 1:21) que son aplicables para todo hombre, mujer y niño, sin importar su lengua o nación de origen. La Biblia dice que sin santidad «nadie verá al Señor» (Heb 12:14). Ese nadie es un nadie universal: aplica a todos.

Dios, en su absoluta sabiduría, sabiendo que debido a La Caída (Gn 3) nadie podría entrar y gozar de Su presencia ya que todos han pecado («por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios» (Rom 3:23), el Dios Trino hizo un plan en los consejos de la eternidad pasada para salvar a la humanidad: la muerte de su Hijo.

La Biblia dice: «Al que no conoció pecado [Jesucristo], por nosotros [Dios] lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él [en Cristo]» (2 Cor. 5:21).

¡Esta es la salvación que proclamamos los Cristianos, basados en la autoridad de las Sagradas Escrituras!

Como nosotros no podíamos cumplir con la Ley, y estábamos completamente muertos en nuestra maldad, Dios nos dio vida (Eph 2:1) a través de la fe en Cristo Jesús.

Es decir, todo aquel que se arrepiente de sus pecados y cree que Cristo Jesús murió por sus pecados, y que es el único Salvador de la humanidad, y se entrega totalmente a Sus pies, es salvo. Sus pecados son perdonados. Sus pecados son puestos sobre Cristo, y la justicia de Cristo es puesta sobre él, de manera que ahora tiene acceso directo al padre (Heb 4:14-16; Ac 3:19; Rom 10:9; Jn 1:12).

Esto es el Evangelio. La Biblia es clara que este es el plan de Dios para reconciliar el mundo consigo mismo y traer a su tiempo la completa paz sobre la Nueva Tierra.

La Biblia es un libro vivo, y es un libro de los que están vivos. Hoy, cuando la leas, gózate en esa verdad. Gracias a Dios que tenemos un Libro que es más grande que nosotros, y que es una lámpara en la oscuridad.

Y su hay algún lector que no ha decidido seguir a Cristo, espero que puedas meditar en estas cosas, y llegar a una conclusión. Pero eso sí: Dios manda que te arrepientas y lo sigas, y promete salvarte y darte gozo. Pero no hay lo segundo sin lo primero.

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