¿Para quien?

La filosofía de la iglesia sensible a los "buscadores"[1] se está expandiendo en toda América Latina. Son servicios que están hechos a la medida de lo que la gente quiere. Así que hay luces, música atractiva, un líder con una bonita sonrisa, predicaciones acerca de "temas de interés", y una atmósfera de "gozo y diversión".

 

Todo el servicio está diseñado con las personas en mente, y Dios se queda afuera. La plataforma se convierte en escenario, y todo debe de suceder al minuto y sin errores, pues la "iglesia" es más bien una compañía de producción la cual debe de entregar un producto de calidad a la gente, con la excusa de que es para Dios.

 

Es triste cuando los creyentes están satisfechos con predicación y música mediocre. Y no me refiero a cómo esas dos cosas están empaquetadas, pues el predicador puede ser un gran comunicador y la música técnicamente perfecta, pero el contenido es malo. No hay profundidad.

 

Dios no es exaltado cuando nuestros servicios son diseñados para la gente y no para Él. Y claro, no estoy diciendo que las reuniones deben ser incómodas y desorganizadas, pero el problema es cuando el enfoque está en satisfacer a la carne, y no al Espíritu.

 

La Iglesia debe ser un lugar de adoración. En donde se escuche la exposición de la Palabra, se participe de las ordenanzas (bautismo y la cena del Señor), haya comunión cristiana, lectura de la Palabra, y se canten salmos, himnos y cánticos espirituales.

 

Vayamos a nuestras Iglesias a adorar a Dios, no a pasarla bien. Doy gracias a Dios por mi iglesia y por las muchas iglesias fieles, y clamo a las demás, para que vuelvan a Cristo.

 

Como a veces me gusta hacer, termino con Spurgeon:

 

"Ahora, aquí está la medida con la cual debes poner a prueba tu religión. Cuando oras, ¿a quién oras? ¿A través de quién oras? Cuando cantas, ¿para quién es el canto? Cuando predicas, ¿para honor de quién predicas? ¿Para quién está destinado el servicio? Cuando vas entre los pobres, cuando distribuyes limosnas, cuando distribuyes tus folletos, cuando hablas acerca del evangelio, ¿para quién lo haces? Porque, vive el Señor, si lo haces para ti mismo, o para cualquiera que no sea el Señor Jesús, no sabes cual es la vitalidad de la santidad, pues Cristo y sólo Cristo debe ser el gran objetivo del Cristiano; la promoción de Su gloria debe ser eso por lo cual él está dispuesto a vivir, y por la cual, de ser necesario, está preparado para morir".[2]

 

 



[1] Los Seekers, o "Buscadores", son gente que no es Cristiana y que busca alguna iglesia.

[2] Tomado del sermón, "Cristo la Gloria de Su Pueblo", predicado en Marzo 22, 1868. Mi traducción. Accesado en: http://tinyurl.com/y94zrdm