Bolsillos: Una Comodidad Indispensable

Es un grave problema en la vida cotidiana de todo joven el tener que cargar con demasiadas cosas en los diversos bolsillos de su ropa. Es por eso que, aunque la mayoría de los hombres prefieren lo casual a lo formal, este autor encuentra que usar un saco es sumamente práctico. Por lo tanto, propongo que se incorporen los sacos a la moda contemporánea como un artículo de vestimenta necesaria para todo joven y adulto.

Los tiempos han cambiado. En el pasado, los únicos artículos indispensables con los que un hombre debía salir a sus diversas funciones eran una cartera, un reloj de bolsillo, y un pañuelo. Algunos quizá añadirían un pequeño memorándum, y otros tal vez agregarían otra excentricidad.

Hoy en día, en contraste, es indispensable salir con una cartera, un teléfono celular, llaves del auto y la casa, una Palm o iPod, y pronto (si uno vive en Monterrey o el DF), con algún tipo de aparato de seguridad personal en caso de defensa propia.

Como es evidente, traer cinco diferentes artículos es imposible cuando uno anda vestido casualmente (jeans y camisa), pues los jeans traen un total de cuatro bolsillos, pero uno de ellos es inservible, así que uno termina atiborrando todo en tres bolsillos. Cuando se añaden monedas con las que uno invariablemente termina en su bolsillo, el peso es tanto que al final lo único que salva de una tragedia y vergüenza es traer un buen cinto, o llevar un pantalón bastante ajustado a la cintura.

Pero, ¿por qué digo que uno de los bolsillos es inservible? Bien. Muchos usan uno de los bolsillos posteriores para guardar la cartera, una práctica que este autor ha descontinuado por la incomodidad que causa al permanecer sentado por largas cantidades de tiempo.

En el bolsillo que resta, uno puede optar por guardar las llaves. Esa práctica no durará mucho por razones obvias. Cualquiera que lo haga, por favor deje de leer esto y regrese a su feliz vida. Tal vez sea mejor guardar en ese bolsillo el iPod o la Palm, e invertir dinero en comprar una cubierta de plástico duro que sea difícil de romper. Para una persona con exceso de peso, tal práctica es riesgosa. ¿Pero qué del aparato de defensa? ¡Seguro uno lo puede guardar allí! Mi respuesta a quien diga o piense esa declaración es la siguiente. ¿¡Estás loco?! Si policías se han disparado en su propio pie, no quiero ni pensar los resultados probables de tener un aparato, como un taser[1], en el bolsillo de atrás.

Propongo, pues, que los dos bolsillos de atrás permanezcan libres, por razones de comodidad, sentido común, e integridad física.

Quedan, entonces, dos bolsillos, los de enfrente. Alguno pensará que guardar los objetos antes mencionados en esos dos bolsillos es una práctica práctica (valga la redundancia), pero no lo es.

Imagina que estás en una importante junta con tu jefe y la mesa directiva de tu empresa cuando suena tu celular. Andas en pantalón y corbata, pero no trajiste saco debido a que es una empresa en Monterrey en donde la gente anda en camisas polo y ténis, así que te sientes bien por andar con tu corbata de cincuenta pesos. Así que metes tu mano a tu bolsillo izquierdo, y con horror te encuentras que para llegar a él, debes primero pasar por las llaves, unos Kleenex (amaneciste con gripa esa mañana), una moneda de diez, dos de cinco y tres de uno, además de una galleta envuelta en una servilleta la cual tenías pensado terminar en el camino, pues saliste apurado a la junta.

Peor aún, como estás sentado, es más difícil meter la mano a tu bolsillo, así que incómodamente libras una batalla campal en tu bolsillo, mientras intentas levantarte un poco de tu asiento para que quepa la mano pero sin ponerte de pie por completo y verte como un tonto. Mientras tu celular suena con el tema de los Padrinos Mágicos que tu sobrino cambió sin que te dieras cuenta, y cuando por fin sacas el celular tienes una llamada perdida de tu suegra, la cual quiere hablar con tu esposa.

Una opción que el hombre moderno cuenta como alternativa a meter el celular en el bolsillo es la famosa funda que se sujeta al cinto. Algunos han abusado y terminan viéndose como oficial de policía: con celular, navaja, lámpara, cinta de medir, Tic Tacs y bolsillo secreto para esconder el billete de a doscientos que nadie va a robar y terminará olvidado allí.

Lo malo es que la funda es un estorbo a los bolsillos, haciendo uno de ellos inservible, y si la persona usa la camisa de fuera, parece que tiene una descomunal hernia en la cadera.

Así que seguimos con dos bolsillos, los cuales están llenos de artículos indispensables pero que lamentablemente se han convertido en un estorbo inclusive para caminar o sentarse.

Sí, entiendo la frustración. ¿Cuál es, entonces, la alternativa?

Respuesta: Llevar un saco puesto.

Primero que nada, los sacos pueden ser formales o informales, y desde tiempo atrás el saco es un artículo de prenda para el caballero que denota clase. ¿Por qué creen que James Bond anda siempre en traje? ¡Ese hombre da patadas y golpes y ni siquiera se le deshace su corbata de moño!

Para los que les gusta andar casuales, se puede usar un saco sport con jeans y una camisa por fuera, o camisa polo, y se sigue viendo bien.

La mejor ventaja, sin embargo, es que los sacos vienen con cuatro extra bolsillos. Dos adentro, a la altura del pecho, y dos a los lados.

Así, pues, uno puede usar uno de los bolsillos de adentro para el iPod, y el otro se puede usar para traer excentricidades, como un set completo de plumas de diversos colores, una cinta de medir, una bolsa de cacahuates, el control de la TV que escondes de tus hijos porque siempre lo pierden, o lo que se desee. En uno de los bolsillos externos se puede guardar el aparato de defensa, un poco lejos del cuerpo por si las dudas.

Sugiero que en el bolsillo derecho del pantalón se guarde el celular, sobre todo si la persona es diestra, y en el izquierdo la cartera, de preferencia una delgada y que no contenga las fotos de toda la familia, tres tarjetas de crédito, la copia de la llave del carro, la licencia, la credencial para votar, y varios billetes de a veinte.

Las llaves pueden ir con la cartera (de lo contrario rallarán el celular), o en uno de los bolsillos exteriores del saco, a menos de que sea un llavero con treinta llaves, pues se correrá el riesgo de ser confundido con un carcelero.

Así, con un total de seis bolsillos, la vida se vuelve más cómoda y fácil. Uno puede traer lentes de sol sin tener que llevarlos en el cuello o en el cabello por encima de la frente al estilo fresa. Para los lectores, un libro de bolsillo bien cabe en los bolsillos rectangulares del saco.

Para los que objetan: ¡qué calor!, ya se venden sacos bastante ligeros, así que la objeción es negada.

Como hemos visto, es necesario para el bienestar personal que el saco sea considerado una prenda de moda para el joven y adulto contemporáneo, porque así podrá moverse y llevar a cabo sus distintas labores con agilidad y sin que tenga que apretarse demasiado el cinto para evitar un tropezón. Como sé que, al terminar este escrito, el 99.9% de ustedes se convencerá de la validez de mi tesis, será mejor que piense en qué lugar estaría bien abrir una tienda de ropa, ¿no?




[1] Taser, un aparato portátil cuya intención es inmovilizar a otro con un shock eléctrico.

7 comentarios:

Danni dijo...

O puedes usar una men purse. =P

Gian dijo...

O una cangurera como todo señor rico.

Natan dijo...

Optaría por la bolsa de hombre.
La pregunta del millon es, ¿y tu usas saco?

gaby dijo...

El saco es una muy buena opcion pero... en mty en pleno verano no creo que sea tan buena idea ... creo que la bolsa de hombre es tambien una muy buena opcion ..
Saludos

mike dijo...

jaja buen post, pero concuerdo con Gaby: traer saco en un caluroso y BOCHORNOSO verano de Monterrey es la muerte.
Mejor traer un celular que haga todo, o una cangurera de señor comerciante del mercado de abastos estrella.

Emanuel Elizondo dijo...

Sí, la respuesta es el iPhone, o como dijo Mike, una cangurera del mercado de abastos, JAJA.

Anónimo dijo...

Todo un campeon el Emanuel!!!
Animo señor!!!
Saludos

-wicho