¡Vivos!

Las fotografías del día de los muertos me llamaron mucho la atención esta mañana. Máscaras, dulces, velas y colores son parte de la celebración. Es interesante que en muchos países alrededor del mundo se celebra un día dedicado a los muertos, como lo es el 2 de Noviembre, llamado el "Día de todos los santos". Para muchos, este día no es más que una excusa para celebrar. Para otros, es el día de los dulces gratis. Para algunos pocos es una celebración sagrada.

 

El verdadero Cristianismo no tiene nada que ver con este tipo de celebraciones. Cuando una persona muere con Cristo, tenemos la seguridad de que está en Su presencia, y nosotros no tenemos nada qué hacer prendiendo velas y poniendo dulces en su tumba.

Nosotros como Cristianos celebramos la vida. ¡La verdadera vida, la vida eterna! Pablo escribió: "Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)" (Efesios 2:4-5).

Celebrar el "Día de los Muertos" es absurdo porque, de acuerdo a la Biblia, todos están muertos y eso no es nada qué celebrar. El pecado está presente en la vida de todo ser humano y por lo tanto todos están muertos espiritualmente. Esa es una muy mala noticia. Y lo peor es que no importa qué tan viva una persona se sienta, qué tanto dinero tenga o cuanto se goce, la Biblia dice que está muerta.

Sin embrago, Dios, que es bueno y misericordioso, ama tanto al pecador que entregó a Su Hijo, su único, en rescate por los muertos. Y por medio de Cristo, todo aquel que cree es resucitado espiritualmente. Es por eso que Pablo escribe que Dios "nos dio vida juntamente por Cristo".

Cristo es el único que tiene el poder de dar vida. El día que una persona—quienquiera que sea—se arrepiente de su pecado, pone su fe en Cristo, y lo recibe como Señor y Salvador, la muerte pierde todo poder sobre esa persona.

Estar en Cristo es estar vivo.

1 comentario:

Gian dijo...

Hey, ¿te has dado cuenta que el Halloween ya no se ve TAN mal entre círculos de neo-reformados? Está pal monte eso.