En Peligro de Extinción

Vivimos en tiempos difíciles en el movimiento Evangélico Protestante. Hoy en día, lamentablemente, cualquier hombre o mujer que no se asocia con Roma se sube a una plataforma con una Biblia en mano (o sin ella), y después de decir cualquier payasada o discurso moralista, se toma la libertad de llamarse evangélico, cuando su teología y práctica no tienen nada que ver con el movimiento evangélico y protestante original.

 

Si Lutero, Calvino o Zwingli vivieran hoy en día, estarían probablemente de rodillas y con lágrimas corriendo por sus ojos. Lo que Rylie y Boyce y Lloyd-Jones predijeron está sucediendo.

 

Lo mismo que veo en EUA, con supuestos pastores predicando todo tipo de herejías, es lo mismo que está ocurriendo en América Latina. Da mucha tristeza. Y lo peor es que muchas ovejas están siendo engañadas por estos hombres quienes deberían ser guías. Estoy convencido que estos supuestos "pastores" no tienen temor de Dios, y es evidente cuando hasta se atreven a decir que nadie debe "temer" a Dios, y así ignoran la multitud de pasajes bíblicos que hablan al respecto, y de paso engañan a un gentío de personas sedientas de la verdad.

 

Phil Johnson, director ejecutivo de Grace to You (ministerio de John MacArthur) escribió esto el día de hoy, y lo traduzco porque me pareció bastante acertado:

 

"Aceptémoslo: el movimiento evangélico que nuestros abuelos y tatarabuelos conocieron está muerto. Principios evangélicos siguen vivos por aquí y allá, pero el nombre ha sido apropiado por personas que no tienen derecho a usarlo. Fue obsequiado por aquellos que prometieron ser los guardianes y voceros del movimiento: Christianity Today y el Nacional Association of Evangelicals (Asociación Nacional de Evangélicos) están entre los que tienen más culpa. Pero evangélicos ordinarios tienen la culpa también, pues se contentaron con abandonar su herencia al ir tras entretenimiento barato. (…) La labor del remanente que aún cree y enseña doctrina evangélica clásica es el de permanecer fiel y recordar que el evangelio—no la combinación de un enorme movimiento político—es el poder de Dios para salvación."

 

¡Que el Señor nos ayude! Sé que hay un remanente fiel. Lo veo en mi ciudad. Lo veo por todo el mundo. Hombres y mujeres temerosos de Dios y reverentes a la Biblia, quienes toman en serio el cristianismo, y están dispuestos a seguir luchando por la verdadera fe. Lo veo en pastores que domingo a domingo se ponen de pie detrás de un púlpito y simple y sencillamente traen al pueblo de Dios la Palabra de Dios.

 

Pastores y maestros, todo lo que pedimos es que nos den la Palabra de Dios. No queremos discursos motivacionales, historias inspiradoras, ni siquiera una excelente retórica. Solamente queremos que se lea un texto, se explique, y se aplique a nuestras vidas. Es todo. Lo digo por mí también; es mi llamado.

 

Que el Señor siga levantando a hombres y mujeres fieles. Se necesitan. Urgentemente.

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