La Ira del Cordero

Ayer mi profesor dijo algo que me llamó la atención. "A Juan le encanta usar palabras que parecen paradójicas para enseñarnos a Cristo. En Apocalipsis escribe, 'la ira del Cordero' (Apocalipsis 6:16). ¿Alguna vez han visto un cordero airado?"

 

Me puse a pensar en ello, y es verdad que no. Traté de imaginar el balido de una oveja airada, pero no pude imaginarlo de una forma realista. Si fuera un carnero, sí, ¿pero una oveja? Siempre que imagino una oveja balando es en miedo o hambre.

 

Sin embargo Cristo es el Cordero de Dios. Isaías escribe, "Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca" (53:7). Y al mismo tiempo, Él es el Cordero de Dios, Fuerte y Poderoso. A sus pies se doblará toda rodilla, y el mundo le adorará y le dará toda la gloria.

"Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 5:11-14).

La Fe y la Palabra

He estado leyendo Apocalipsis en mi lectura diaria, y al comenzar a leerlo decidí que lo haría sin consultar comentarios o Biblias de estudio. Normalmente en mi lectura diaria no consulto otras fuentes a menos que haya algo que simple y sencillamente no entienda, entonces me gusta leer el pasaje en griego (o intentarlo) y buscar qué es lo que dicen algunos pastores y maestros con discernimiento más alto que el mío en los cuales confío (los pastores y maestros, debemos recordar, son un regalo de Dios a la Iglesia).

 

Pero al comenzar Apocalipsis, yo sabía bien que tendría muchas preguntas, y que no entendería muchas cosas. Recordé que nada más y nada menos que Juan Calvino no escribió comentario de Apocalipsis, y me pregunto si fue por falta de tiempo o por otras razones.

 

Ahora, para los que hemos leído la famosa serie "Dejados Atrás" (Left Behind) es una tentación leer el último libro de la Biblia e imaginar a Raymundo, Cloé y al "Macho" Williams por todo el mundo peleando contra el nefando Carpatia. Pero es mi sospecha que mucho de lo que esos doce libros (¿O quince? ¿O veinte? Ya perdí la cuenta) narran no es exactamente lo que va a suceder en los últimos tiempos.

 

Leer Apocalipsis ha sido de gran bendición. Es increíble ver el poderío de Cristo y es reconfortante saber que el capítulo final, y el epílogo incluso, han sido escritos por Dios y no tengo que preocuparme por ello.

 

Pero debo de admitir que algunas cosas que he leído me han… bueno, poniéndolo coloquialmente, me han sacado de onda por completo. ¿Juan comiéndose un librito que sabe a miel? Digo, a menos que en el futuro inventen libros comestibles de diferentes sabores, me parece un poco extraño. ¿Y qué del dragón escarlata escupe agua (sí, agua) que barre estrellas con la cola y que además le gusta desayunar bebés recién nacidos?

 

Es muy fácil, confieso, caer en algo horroroso al leer estas cosas: la duda. El diccionario dice que la duda es el antónimo de la fe, y la fe es fundamental en la fe cristiana (sí, ¡que valga la redundancia!). La Palabra dice que es imposible agradar a Jehová a menos que sea con fe (Hebreos 11:6), que somos salvos por medio de la fe (Efesios 2:8), y bueno, muchos otros textos. Uno de los pilares de la reforma fue sola fide, que quiere decir que uno llega a Dios solamente por la fe en Cristo.

 

¡Hay que tener fe! Hay que creer que los pensamientos de Dios son más altos que los nuestros, y que aunque no estemos cien por cierto seguros cuándo la Biblia habla en sentido literal o en sentido figurado, lo que está escrito es La Verdad. No es parte de la verdad, no es verdad si me toca el corazón, no; es Verdad.

 

Pero me pregunto, ¿Cuál es la cura contra la duda? La fe, pues. ¿Y cómo se obtiene la fe? ¿Cómo la recibimos? "Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios" (Romanos 10:17). Así es. Para tener fe, se necesita más Biblia.

 

Entonces, si alguna vez lees algo en la Biblia, y ese horrible gusanito de la duda comienza a trepar por tu cuerpo, deshazte de él leyendo más la Palabra, y más, y más, y más, y más, y más. . .

Muy Pequeño en el Reino

En Mateo 5:17-20 encontramos al Señor Jesucristo en medio de su sermón del monte diciendo algo bastante interesante. Primeramente deja en claro que al venir a la tierra, Él no vino a abrogar (abolir) la ley—como mucha gente hoy en día piensa—; sino que más bien vino a cumplirla. Después afirma que la Palabra de Dios es eterna, lo cual es un principio que encontramos en el Antiguo Testamento ("Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre" Is. 40:8), y luego pasamos al versículo 19, el cual quisiera analizar un poco.

 

Cristo dice: "De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos."

 

Ahora, cuando Cristo habla de los "mandamientos muy pequeños", los Fariseos y los Israelitas sabían a qué se refería, pues ellos consideraban algunos mandamientos como relativamente menores, como por ejemplo este: "Cuando encuentres por el camino algún nido de ave en cualquier árbol, o sobre la tierra, con pollos o huevos, y la madre echada sobre los pollos o sobre los huevos, no tomarás la madre con los hijos" Deuteronomio 22:6. Uno lee eso y piensa, "Ok, bueno, ese mandamiento no se compara con 'no matarás', o con ninguno de los diez mandamientos'".

 

Sin embargo, ¡Cristo dice que quien quebranta esos pequeños mandamientos será llamado pequeño en el reino de los cielos! Ahora, aquí está la cosa: es mi opinión que esta declaración de Cristo es más radical de lo que pensamos. Déjenme explicar.

 

El verbo "quebrante" en el vs. 19 viene del griego lúo y se traduce como "aflojar, desatar, destruir, disolver, romper", dependiendo de su contexto. Tomando en cuenta de que el Señor repetidas veces reprende a los líderes religiosos de la época no por romper los mandamientos, sino por relajarlos un poco para poder cumplirlos (que por cierto los Fariseos eran expertos en romper los mandamientos sin romperlos, por así decirlo), y sobre todo viendo el contexto (vss. 21 en adelante), creo que la traducción de la versión estándar en inglés (ESV) es correcta cuando traduce lúo como "relajar", de manera que el versículo dice, "cualquiera que relaje (o afloje) uno de estos mandamientos muy pequeños, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos."

 

Así que no solamente debe uno evitar quebrantar hasta los más pequeños mandamientos, sino que uno debe de huir de ver un mandamiento que es "demasiado estricto" y relajarlo un poco para así poder cumplirlo. El que lo haga, de acuerdo con Cristo, será llamado pequeño en el reino de los cielos.

 

Cristo luego nos exhorta a lo siguiente: "Os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos". Si la única forma de entrar al reino de los cielos es excediendo la justicia de los escribas y fariseos, estamos perdidos. (Es por eso que, aparte de la justicia impuesta de Jesucristo, nadie, absolutamente nadie, será salvo).

 

Tengamos cuidado al leer la Biblia y decir, "Nah, esto es demasiado difícil, ¡nadie lo puede cumplir!" Más bien humillémonos delante de nuestro Padre, pidamos de Su gracia, y sigámoslo en obediencia y amor.

Descansando en Dios

La siguiente es una oración Puritana:

Oh Dios, altísimo, glorioso; pensar en tu serenidad infinita me alienta, pues estoy fatigado y cansado, preocupado y angustiado, pero tú estás por siempre en perfecta paz. Tus propósitos no te causan carga o miedo de incumplirlos; quedan en pie como las montañas eternas. Tu poder no conoce límite, tu bondad no tiene demarcación. Tú conviertes la confusión en orden, y mis derrotas en tus victorias: El Señor Dios omnipotente reina.

Vengo a ti como un pecador con cargas y angustias, para dejar toda preocupación enteramente a ti, cada pecado clamando por la preciosa sangre de Cristo. Revive una profunda espiritualidad en mi corazón; déjame vivir cerca del gran Pastor, escuchar su voz, conocer sus tonos, seguir sus llamados. Guárdame de la decepción al hacerme permanecer en la verdad; del daño ayudándome a caminar en el poder del Espíritu. Dame una fe más intensa en las verdades eternas, forjando a través de la experiencia las cosas que he aprendido. No me dejes avergonzarme de la verdad del evangelio, sino que pueda soportar su censura, lo vindique, y vea a Jesús como su esencia, y lo conozca en el poder del Espíritu.

Señor, ayúdame, pues a menudo soy tibio y frío; la incredulidad mancha mi confianza, el pecado me hace olvidarte. Deja que la mala hierba que crece en mi alma sea cortada por la raíz; otórgame el saber que verdaderamente vivo solamente cuando vivo para ti, y que lo demás es frívolo. Tu presencia solamente puede hacerme santo, devoto, fuerte y feliz. Mora en mi, Dios lleno de gracia.

"Resting on God," The Valley of Vision (El Valle de la Visión). Mi traducción.

 

Disfrutando de mi llamado

Una de las cosas que disfruto del seminario es salir de clase y sentir que lo que acabo de aprender es transformador. Todos mis profesores enseñan con pasión; no puedo pensar en uno sólo que sea aburrido. Tienen un amor total por el tema y sobre todo, por Jesucristo. La cátedra no es un discurso seco de teología aburrida, sino un mensaje en forma de dardo con el corazón como blanco.

 

Al profesor de Griego le encanta hacernos preguntas sobre todo cuando examinamos pasajes difíciles y llenos de teología; sobre todo los que han sido usados mal por sectas o por gente mal informada. El profesor de Teología Pastoral, quien fue pastor por más de treinta años, predica al enseñar. Tuve que parpadear cuando terminó su testimonio, para que esa pequeña humedad acumulada en mis ojos se quedara allí. El profesor de Asuntos Difíciles en el Ministerio es metódico y al punto, y desafió a la clase a hacerle cualquier pregunta en cuanto al tema en discusión (bebidas alcohólicas), e insistió que estaba preparado para discutir cualquier pasaje en la Biblia que hablara del tema. El profesor de Teología del Nuevo Testamento… esa clase es simplemente buenísima. Sale uno con ganas de predicar en cualquier lado. Es impresionante ver que la Biblia, el Antiguo y Nuevo Testamento, es un libro divino y bien planeado, de tal manera que hace un conjunto perfecto.

 

 Dios ha llamado a todo creyente a diferentes cosas. Para el cristiano no hay secular y sagrado. Todo es sagrado. Todo debe ser adoración. Como dijo un predicador, todo suelo es tierra santa, y todo arbusto una zarza ardiente. En cuanto a mí, estoy más que contento con mi llamado, y con ganas de cumplirlo por la gracia de Dios.

En Peligro de Extinción

Vivimos en tiempos difíciles en el movimiento Evangélico Protestante. Hoy en día, lamentablemente, cualquier hombre o mujer que no se asocia con Roma se sube a una plataforma con una Biblia en mano (o sin ella), y después de decir cualquier payasada o discurso moralista, se toma la libertad de llamarse evangélico, cuando su teología y práctica no tienen nada que ver con el movimiento evangélico y protestante original.

 

Si Lutero, Calvino o Zwingli vivieran hoy en día, estarían probablemente de rodillas y con lágrimas corriendo por sus ojos. Lo que Rylie y Boyce y Lloyd-Jones predijeron está sucediendo.

 

Lo mismo que veo en EUA, con supuestos pastores predicando todo tipo de herejías, es lo mismo que está ocurriendo en América Latina. Da mucha tristeza. Y lo peor es que muchas ovejas están siendo engañadas por estos hombres quienes deberían ser guías. Estoy convencido que estos supuestos "pastores" no tienen temor de Dios, y es evidente cuando hasta se atreven a decir que nadie debe "temer" a Dios, y así ignoran la multitud de pasajes bíblicos que hablan al respecto, y de paso engañan a un gentío de personas sedientas de la verdad.

 

Phil Johnson, director ejecutivo de Grace to You (ministerio de John MacArthur) escribió esto el día de hoy, y lo traduzco porque me pareció bastante acertado:

 

"Aceptémoslo: el movimiento evangélico que nuestros abuelos y tatarabuelos conocieron está muerto. Principios evangélicos siguen vivos por aquí y allá, pero el nombre ha sido apropiado por personas que no tienen derecho a usarlo. Fue obsequiado por aquellos que prometieron ser los guardianes y voceros del movimiento: Christianity Today y el Nacional Association of Evangelicals (Asociación Nacional de Evangélicos) están entre los que tienen más culpa. Pero evangélicos ordinarios tienen la culpa también, pues se contentaron con abandonar su herencia al ir tras entretenimiento barato. (…) La labor del remanente que aún cree y enseña doctrina evangélica clásica es el de permanecer fiel y recordar que el evangelio—no la combinación de un enorme movimiento político—es el poder de Dios para salvación."

 

¡Que el Señor nos ayude! Sé que hay un remanente fiel. Lo veo en mi ciudad. Lo veo por todo el mundo. Hombres y mujeres temerosos de Dios y reverentes a la Biblia, quienes toman en serio el cristianismo, y están dispuestos a seguir luchando por la verdadera fe. Lo veo en pastores que domingo a domingo se ponen de pie detrás de un púlpito y simple y sencillamente traen al pueblo de Dios la Palabra de Dios.

 

Pastores y maestros, todo lo que pedimos es que nos den la Palabra de Dios. No queremos discursos motivacionales, historias inspiradoras, ni siquiera una excelente retórica. Solamente queremos que se lea un texto, se explique, y se aplique a nuestras vidas. Es todo. Lo digo por mí también; es mi llamado.

 

Que el Señor siga levantando a hombres y mujeres fieles. Se necesitan. Urgentemente.

¡Clases!

Pues bien, las clases han comenzado. Ayer fui a mis primeras tres clases de este semestre, y se ve que será otro año bastante ocupado.

 

El profesor de Griego, quien es el encargado de la división de Griego, nos dijo que esa clase (Griego III) es la más difícil de los primeros dos años. En lugar de concentrarnos demasiado en vocabulario, nos concentraremos más en usos. El año que entra la concentración será en exégesis. Griego la considero mi "cruz", porque me toma tiempo exagerado y la única forma en que la saco adelante es con sudor y muchas lágrimas. Pero es, sin lugar a dudas, una de las clases más provechosas.

 

Mi otra clase, Teología del Nuevo Testamento, se ve que será interesantísima además de intensa. El profesor-- autor de un popular libro que habla del sufrimiento--es ameno, muy inteligente, y además un fanático de Calvin y Hobbes (como yo). Lo he escuchado dos veces predicar, y en ambas ocasiones hizo alusión a alguna tira cómica del pequeño niño de vocabulario de PhD, y en su oficina tiene un cuadro con una tira cómica enmarcada y debajo del cuadro una dedicatoria que dice: "Al único teólogo que cuando habla de Calvin, no sé a cual se refiere". Esta materia lleva el doble de proyectos que el año pasado, aunque menos lectura. Estoy anticipando dos proyectos en particular, los cuales se enfocan en estudiar dos palabras en el Nuevo Testamento y su significado teológico; las dos palabras son iglesia (ekklesia) y mundo (kosmos). Me interesa la palabra "kosmos", en particular, pues me desespera un poco cuando alguien me dice, "La palabra 'mundo' en la Biblia siempre quiere decir…", cuando hay un sin número de palabras ('mundo' incluida) que aunque sean la misma, su uso es completamente diferente debido al contexto. Contexto, contexto, es la regla número uno de interpretación, en especial en el idioma Griego.

 

La tercera clase es Asuntos Difíciles en los Ministerios Eclesiásticos, y comenzaremos viendo el tema de las bebidas alcohólicas, tema que, para bien o para mal, es muy controversial. El profesor, quien es un experto en la materia, es uno de mis profesores favoritos. Veremos además temas relacionados con la música, versiones y traducciones de la Biblia, divorcio, entre otros temas.

 

Este lunes que entra tomaré la clase de Teología Pastoral, que es otra clase práctica, por así decirlo.

 

Pues bien, espero poder postear con regularidad, aunque estaré bastante ocupado al tratar de sacar calificaciones decentes en el seminario y trabajar para pagar mis estudios.