Nacer de Nuevo

De la boca de Charles Spurgeon:

 

"¡Oh, sí!" dice un hombre, "yo solía ser Arminiano, ahora soy Calvinista;" o, "Yo solía ser de la iglesia Anglicana, ahora me he unido a los Bautistas;" o, "Yo solía ser Papista, y ahora soy Protestante". Bien, ¿y qué tiene de diferente, si no tienes una nueva naturaleza? Un ladrón es un ladrón, no importa que nombre tenga—ningún cambio de nombre le hará honesto. Puedes ser igual de malo en una denominación como en otra, porque la hipocresía y el formalismo se encuentran entre todo tipo de profesantes. Si tomas a un cuervo y lo pones en una jaula de bronce, o de plata, o en una jaula de oro, sigue siendo un cuervo; y así, si tú te unes a esta iglesia o aquella, a menos que tu naturaleza haya cambiado, sigues siendo un pecador perdido.

 

Déjenme agregar, aunque es útil tener cambiada la conversación externa, aún así no es suficiente. Es una gran bendición cuando un borracho se convierte en un abstemio[i]; es una gran bendición cuando un ladrón se torna honesto; es una gran bendición cuando un vicio es abandonado, y una virtud opuesta es adoptada; pero ese no es el asunto. "Os es necesario nacer de nuevo".

 

 



[i] Que no bebe vino ni otros líquidos alcohólicos. RAE, http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=abstemio

 

Ese artículo es tomado de un sermón dado por Charles Spurgon, titulado "Efraín se lamenta por sí mismo", predicado en Marzo 31, 1967. Mi traducción, vía www.thedailyspurgeon.com.

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