Crisóstomo: No me puedes dañar.

Cuando Juan Crisóstomo (ca. 347-407) fue traído delante de la emperatriz Eudoxia, ella lo amenazó con desterrarlo si insistía en su independencia Cristiana como predicador.

 

"No me puedes desterrar, pues este mundo es casa de mi Padre".

 

"Pero te mataré", dijo la emperatriz.

 

"No, no puedes, pues mi vida está escondida con Cristo en Dios", dijo Juan.

 

"Te quitaré tus tesoros".

 

"No, no puedes, pues mi tesoro está en el cielo y mi corazón está allí también".

 

"Pero te alejaré de tus amigos y no tendrás a nadie".

 

"No, no puedes, pues tengo un Amigo en el cielo del cual no puedes separarme. Te desafío, pues no hay nada que puedas hacer para dañarme".

 

 

Mi traducción, vía http://theologica.blogspot.com

 

(NOTA: Aunque Crisóstomo es considerado como un "Padre" por la Iglesia Católica, un vistazo a su teología y a sus sermones son suficientes para ver que su teología está, en realidad, muy acorde con la Protestante, de tal modo que, como con San Agustín, los Reformadores apuntaban mucho hacia él.)

1 comentario:

Gian dijo...

¿Querrás decir Crisóstomo?