Reseña: Cinco Cerditos

A los humanos nos fascina el misterio. Muchas de las series famosas de la televisión y el cine están llenas de suspenso, en donde las preguntas constantes son ¿quién? ¿cómo? ¿por qué?  

 

Siempre he disfrutado las novelas de Agatha Christie, en especial aquellas en las que el protagonista es el pequeño hombre con bigote extraño y cabeza en forma de huevo: Hércules Poirot. Hace poco terminé de leer «Cinco Cerditos» (Five Little Pigs/Murder in Retrospect), y me gustó mucho.

 

Confieso que compré esa novela hace casi un año, y después de leer unos cuantos capítulos la dejé de leer por varias razones. Lo que pasa es que esta novela es un poco diferente a la típica novela de Poirot. Normalmente Christie sigue la fórmula «introducción, asesinato, investigación, resolución», la cual es una fórmula bastante divertida, porque las primeras hojas uno se pregunta quién va a morir, después la sorpresa del asesinato, seguida por la emoción de la búsqueda, y termina con la sorpresa en el descubrimiento del asesino.

 

En esta novela, sin embargo, las cosas cambian. El asesinato ocurrió hace quince años, y la persona culpable ya murió en prisión. La historia comienza cuando la hija de la persona culpada viene a Poirot con la misión de limpiar el nombre de su madre, quien antes de morir en prisión dejó una carta diciendo: ¡soy inocente! Una de mis partes favoritas en el libro es cuando la joven le dice a Poirot que ha venido a él pues dicen que él es el mejor. Poirot responde: «No se preocupe. Soy el mejor». ¡Poirot clásico! Tan arrogante, pero al mismo tiempo amable.

 

Con esa misión, y sin poder analizar la escena del crimen, Poirot sale a investigar a las cinco personas relacionadas con el caso, o los «cinco cerditos». ¿Por qué cerditos? El título viene de una canción de cuna la cual una y otra vez Poirot recuerda o canta, pues le recuerda a los cinco sospechosos.

 

Después de entrevistas, viajes y cartas, se llega a la resolución. Como siempre, Poirot reúne a todos los sospechosos en un cuarto, y después de una cátedra que tiene a uno con los ojos a tan sólo centímetros del papel, se da la solución.

 

Agatha Christie es maestra en decepcionar. Algunas veces me siento tentado a detenerme justo antes de leer quién es, y pensar, «¿Cual es la persona menos probable?». Pero creo que Christie hace lo posible para que todos tengan un motivo y una oportunidad de cometer el asesinato. Las pistas de quién es el culpable están bien escondidas, aunque a plena vista.

 

Buen libro, muy recomendado. No está entre mis favoritos, pero vale la pena leerlo. Si no has leído un misterio de Christie, ve a la librería y compra uno. Tal vez te vuelvas un fan, como le pasó a mi compañero de cuarto hace dos años. Un dia lo vi y me dijo, "¡Gracias por recomendarme a Christie!"

1 comentario:

Gian dijo...

Como que “Cinco Cerditos“ no tiene nada de misterioso ¿no? jaja