Afinando

El estudio bíblico terminó con una deliciosa cena que consistía de ensalada con fresas, pasta con carne, acompañada de refresco o agua. Los estudios bíblicos de mi iglesia se llevan a cabo en casas, así que es un poco más informal (no hay que llevar saco ni corbata), relajado, y refrescante. Cantamos a capella una mezcla de himnos y coros, y después de la oración, el Pastor da una lección, esta vez acerca del dinero y las riquezas a la luz de la verdad bíblica.

 

Al terminar la cena, mientras algunos se retiraban entre abrazos y besos, el hermano anfitrión se me acercó y me preguntó si podía afinar su nueva guitarra. Me contó como no estaba satisfecho con ella, porque la primera cuerda no parecía afinar, y porque la guitarra no era lo que esperaba; era más pequeña, parecía una guitarra de niños.

 

Me la trajo. Una guitarra Ibanez negra, de cuerdas de metal, bonita. La afiné, y pronto pasamos a un cuarto en donde la conecté al amplificador, y comencé a tocar. No soy muy bueno con la guitarra, pero sé tocar algo. El sonido fue refrescante. Le expliqué al hermano que el tamaño era normal, estilo clásico, y que porque las cuerdas eran nuevas se desafinarían, «pero si la trae a la iglesia el Domingo se la afino de nuevo». Además le enseñé como afinarla por él mismo, por si quería intentarlo.

 

Al final terminamos hablando de Cuba, de los tiempos allí, de la situación mundial hoy en día, y la hora transcurrió rápido. Yo me quedé impresionado por las historias y anécdotas de cómo vive la gente en la isla, de las diferentes leyes que tienen los EUA hacia aquellos que logran pisar tierra, y de lo increíble que es vivir en un país libre.

 

A las diez de la noche salí con un poco de ensalada y pasta en un contenedor, dos refrescos en una bolsa, mi Biblia bajo mi brazo, y pensamientos de gratitud hacia Dios.

2 comentarios:

Laurie M. Abbott dijo...

Hola!
Your blog looks amazing and I think you should record your amazing guitarra playing :).

Anónimo dijo...

Pues muy cierto,
He estado leyendo y meditando como fue que empezó la obra evangelística aqui en Mexico y me quedo sorprendido.
Tenemos mucho, demasiado trabajo por delante!...

Para Su gloria y honra!