La Autobiografía de Spurgeon

La semana pasada leí un capítulo de la autobiografía de C.H. Spurgeon. El Profesor que nos encargó la lectura nos confesó que la única razón por la cual nos encargó esa lectura es para que compremos esa autobiografía. Él Dr. M, mi profesor, es colector de libros. Tiene una primera edición de un libro por John Owen, una edición especial de El Progreso del Peregrino (cuya tapa fue hecha con la madera de la iglesia de Bunyan), además de la edición en cuatro volúmenes de la autobiografía de Spurgeon.

 

Debo decir que no he comprado esa autobiografía (ahora en dos volúmenes) porque no tengo tiempo para leer más que lo que me encargan, pero sin duda alguna tengo pensado comprar esos dos libros.

 

Hace mucho que no me reía en voz alta al leer un libro. Spurgeon es increíblemente cómico. Sus anécdotas son fantásticas. Habla de sus encuentros con hiper-calvinistas (Spurgeon era un firme calvinista, pero siempre lucho en contra de los extremismos), los antinomians, aquellos que creen en santificación completa (acerca de algunos wesleyanos que creen en esto, Spurgeon tiene una simpatía por ellos, les llama hermanos; pero las anécdotas que cuenta en referencia a ellos me hicieron casi llorar de la risa), e inclusive acerca de los diáconos de su iglesia.

 

Debo investigar si existen estos libros en español. Cuando los lea, publicaré una reseña sin duda alguna.

 

En el presente, estoy tratando de terminar, entre otros, estos libros (en mis ratos libres, que son pocos):

 

  • Mero Cristianismo por C. S. Lewis.
  • Pecados Espectaculares por J. Piper.
  • El Progreso del Peregrino por J. Bunyan

 

1 comentario:

Anónimo dijo...

CAAAAAAAAAAR BUNGEON