Justificación y Santificación

Lamentablemente muchos confundimos justificación con santificación. Personalmente encuentro que a diario tengo que recordarme la diferencia entre ambas porque es muy fácil para mí pensar que, depende de lo que haga o no haga, Dios va a cambiar cómo me ve. Pero el cristianismo verdadero hace una diferencia entre la justificación y la santificación que es clave.

 

Primero, explicaré los términos.

 

1. Justificación—es un término legal (Romanos 5:1). Sucede cuando Dios nos salva en el momento de nuestra conversión. Dios, al imponernos la justicia de Cristo, ve ahora a Cristo en nosotros y no nuestro pecado, dándonos la vida eterna y paz para con Dios. (Virtualmente sinónimo con «expiación»).

2. Santificación—comienza al momento de nuestra salvación y progresa a partir de allí. Es vivir la vida cristiana por la gracia que da Dios para vivir en buenas obras y siguiendo los pasos de Cristo. Es un acto de adoración, y no tiene nada que ver con ser salvado (justificado, expiado), pues la santificación comienza cuando ya somos salvos.

 

Así que, la justificación sucede una sola vez en el momento de nuestra conversión, mientras que la santificación comienza al momento de nuestra justificación y es progresiva. Concuerdo con Grudem, la justificación es una obra completamente hecha por Dios, pero la santificación es un acto conjunto con Dios (746).

 

En la justificación, la ira de Dios es aplacada, mientras que en la santificación, Dios es agradado. La santificación no nos da ni salvación ni nos trae más gracia; es un simple acto de adoración y obediencia a Dios. De hecho, esas buenas obras que hacemos para crecer en nuestra santificación, Dios «las preparó de antemano para que anduviésemos por ellas» (Efesios 2:10).

 

Es importantísimo entender esas dos diferencias, de lo contrario es fácil caer en el legalismo. Cualquiera que cree que mientras más haga, más se gana el cielo, no cree en el cristianismo bíblico, y está despreciando la obra de Cristo.

 

La persona que cree que sus actos le dan «más puntos» está diciendo, «La obra de Cristo no fue suficiente, yo le debo agregar algo más».

 

Escribo esto porque es un tema no solamente fascinante, sino uno con el cual yo también lucho a diario. Yo creo que el hombre es legalista por default. Creemos que tenemos que hacer algo para ganarnos mérito y entrada al cielo. Es por eso que el cristianismo verdadero es radicalmente diferente a las demás religiones.

 

¡Vivamos a la luz de esta hermosa doctrina! ¡Hemos sido justificados, ahora vivamos para Cristo!

 

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Ver Teología Sistemática por Wayne Grudem. Aunque no concuerdo con toda su teología, es mi sistemática favorita (junto con Erickson).

1 comentario:

Gian dijo...

la santificación no es parte de la justificación pero si una persona no es santificada día a día o no tiene fruto, me de evidencia que su justifación no existió nunca.

"Lo que hagas hoy y ahora me va a decir mucho de lo que Dios hizo entonces" -Washer