Griego, griego, y más griego...

El Profesor de Griego nos miró a todos solemnemente y dijo: "Estudien mucho para el tercer examen. Si creen que estudiaron mucho para los primeros dos, eso no es nada. El tercero es otra cosa". Sentí que me hundí todavía más en la silla. Sobre todo porque además de ese examen tengo uno de Teología Sistemática y otro de Introducción al Nuevo Testamento. Bueno, creo que estas semanas serán de mucho estudio… no sé por qué pero ese sentimiento me parece familiar.

 

Por otra parte, el día de hoy me llegó mi Nuevo Testamento en Griego por correo. (Por cierto, me encanta lo que se siente cuando me llega el email que dice: por favor recoja pronto su paquete en la oficina postal. Me encanta recibir paquetes, aún cuando yo mismo los pedí por internet). Es algo grueso, pero no demasiado. La tipografía me gustó porque es clara y el papel es blanco-amarillento; se ve bonito y se siente bien al leer.

 

Me había tardado en comprarlo porque es algo caro, y porque sabía que no tenía caso tenerlo en las primeras semanas de aprendizaje porque no lo iba a usar para nada.

 

Lo más emocionante es que lo abrí al azar y pude leer ciertas partes. No lo podía creer. Pude reconocer algunos pasajes que me sé de memoria en español. Claro que hay muchas palabras que todavía no sé, y mucha de la gramática de la lengua todavía es un misterio, pero poco a poco, poco a poco…

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