Independencia

Frijoles, elote, carne, agua de jamaica… me encanta la independencia. Ayer, aunque lejos de México, pude celebrar la independencia junto con amigos y conocidos mexicanos. Me puse mi camisa de la Selección Tricolor, y en la noche dimos el grito y cantamos el «Cielito Lindo» y «México Lindo y Querido». Me la pasé bien, la verdad. ¡Viva México!

 

Me puse a pensar que aunque nací en un país libre físicamente, nací en esclavitud espiritualmente. Pero Cristo en su misericordia me salvó y rescató, algo que yo no merecía. Así que soy doblemente libre.

 

En otros asuntos, ya arreglé mi iPod. Usando mi inteligencia superior y habilidades sobrehumanas… y con mucha ayuda del internet (¡más tecnología!), logré regresar mi iPod a la normalidad. De buenas, porque por poco sufro un ataque de nervios.

 

Ya para terminar, hoy en la mañana leí la historia de Elías y los profetas de baal. Creo que la escena en donde Elías ora y baja fuego del cielo es una de las más dramáticas en toda la Biblia. Puedo ver al pueblo de Israel, con la mirada fija en ese profeta loco, quien se atrevió a desafiar a los profetas de baal (quienes miran de lejos, bañados en sangre y con la garganta atrofiada) y por culpa de quien no ha llovido, cuando entonces levanta los brazos, ruega a Dios por respuesta, e instantáneamente una bola de fuego baja del cielo y consume el holocausto ante la mirada atónita de la muchedumbre. Increíble escena.

1 comentario:

Jenny Guzman dijo...

Hey hola!
Que bueno que arreglaste tu Ipod, y que bueno que te la pasaste bien en tu retiro.
Que tengas una buena semana, bueno, lo que resta de ella.
saludos!