¿Cristiano?

Leí una vez en el internet un comentario por una persona que decía algo como esto: «Sí, yo soy cristiano y qué, hago lo que quiero, no me importa lo que la gente piensa de mí, al menos no soy hipócrita, etc., etc.». El problema es que, a parte del tono grosero y rebelde, su comentario estaba infestado de maldiciones. Cuando leí eso me daban ganas de decirle a esa persona, «¡Ya deja de llamarte cristiano!».

 

Cuando una persona se identifica con un líder, es porque sigue a esa persona, ¿no? Los Marxistas siguen a Carl Marx, los Darwinistas a Charles Darwin, ¿y los cristianos? A Cristo. Si una persona no sigue a su líder, no se puede identificar con él. Sería tonto escuchar a alguien decir, "Yo soy Darwinista pero no creo en la Evolución". ¿Por qué? La Evolución, la supervivencia del más fuerte, etc., son las enseñanzas principales de Charles Darwin. (Yo soy creacionista, por cierto).

 

Me resulta muy extraño que hay muchos que se dicen "cristianos" que, a la mera hora, no creen las enseñanzas de Jesucristo. A lo menos, no en todas. ¿Amar al prójimo? Suena bonito, sí. ¿La regla de oro? ¡Me gusta! ¿Santidad? Ehh… ¿Dejarlo todo por seguirlo a Él? Hmm… no, eso ya como que suena muy fanático.

 

Así hay "cristianos" que no tienen nada de cristianos más que el nombre, porque no creen en su Deidad, su nacimiento virginal, la propiciación, y otras doctrinas básicas del cristianismo. Son gente que no viven una vida consagrada al Señor, van a la Iglesia cuando se les antoja, no les importa eso de "vivir en santidad". Una excusa popular es, «No quiero ser un fanático».

 

Un amigo me contó que cuando se convirtió en Cristiano su familia inconversa le dijo, «Mira, si esa religión te hace feliz, ¡bien por ti! Solamente no te hagas fanático». Pero lo que el mundo llama fanatismo es muchas veces mero cristianismo. El fanatismo cristiano no tiene nada que ver con el extremismo, más bien tiene todo que ver con el amor. Amor supremo por Dios. Amor supremo por el prójimo. Amor supremo por la Palabra.

 

Reconozco que no me gusta mucho el término «fanático», pero bien que lo usamos para otras cosas. «Soy fan de Star Wars». «Soy fan de los Tigres». Si un cristiano es fan de alguien, ¡es de Jesucristo, pues! Así que, ¿qué? ¿Somos Cristianos de a de veras, o solamente de dientes para fuera?

 

Para reflexionar: Si me digo Cristiano, ¿soy como Cristo? Cuando leo un mandato de Él, ¿lo sigo? ¿Me gusta leer Su Palabra? ¿Me levanto los domingos emocionado de poder adorarle junto con mis hermanos? ¿Estoy dispuesto a diezmar y ofrendar como la Palabra lo manda?

 

¿Soy Cristiano? ¿O solamente me digo Cristiano?

 

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