Lo Relativo y lo Absoluto

Hay cosas que son relativas. En viajes largos, no hay quien le diga al conductor: «¿No le puede poner un poquito más frío al aire acondicionado?», y media fracción de segundo después otra persona grita: «¿Qué? ¡Me estoy muriendo de frío!». Lo mismo pasa en restaurantes: el platillo favorito de uno es una pócima venenosa para otro. Cuando yo era pequeño, recuerdo que veía a los de secundaria como «los grandes». Años después los veo como pequeños e inmaduros (con raras excepciones, claro). La semana pasada y ésta he tenido que trabajar cincuenta horas debido a mi contrato como asistente graduado en la universidad, y tengo que admitir que las horas pasan lentamente. A veces siento que seguramente "el sol se paró" como en el Antiguo Testamento, porque el día parece no terminar.

 

Gracias a Dios que, aunque hay cosas relativas, Su Palabra es una verdad absoluta. Dios no cambia, Él es el mismo desde la eternidad pasada hasta la eternidad futura. Y aunque su forma de lidiar con la humanidad es diferente a través de las épocas, su naturaleza no cambia, y sus atributos siguien siendo iguales. Cristo es el Camino--el único--al Padre. La Biblia es la Palabra inspirada de Dios. La salvación es por gracia, por fe, por Cristo.

 

Podemos estar confiados que en este mundo de mentalidad post-modernista, existe una Roca en la cual podemos plantar los pies sin temor alguno.

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