Shazam

Es para mi un placer anunciar (¿presumir?) que mi cuento sacó una "A" en la clase de taller literario. Sinceramente no me lo esperaba, ya que la maestra es bastante exigente. Así que cuando vi la calificación (en la comodidad de mi cuarto), no pude evitar dar un grito y un salto.

Un grito no tan fuerte como parecer un maniaco, ni tan leve, para no dar la impresión de que la calificación no me importó. El salto fue normal; ni tan alto como para golpearme en el techo y deformar la parte de arriba de mi cabeza (y arruinar el techo, de paso), ni tan bajo como para que pareciera que había tenido algún tipo de disfunción muscular en las piernas.

La cosa es que saqué una "A", y eso es lo importante. La historia se llama "El Mago", y se desarrolla en un crucero. Básicamente trata de un malabarista ruso que ya está algo grande de edad y tiene a cargo el show principal de la noche en el teatro principal del barco. Pero todo comienza cuando llega a bordo un mago, joven y talentoso, que amenaza con quitarle su trabajo.

Es interesante que la idea para este cuento no se originó de la forma en que normalmente comienzan mis historias. Casi siempre todo comienza con una imagen o series de imágenes. La última novela (corta) que escribí comenzó con la siguiente imagen: un niño sentado debajo de un árbol, algo asustado por la inesperada aparición de un pequeño ser: un elfo. Y de allí surgen las siguientes preguntas: ¿Quién es el niño? ¿Qué esta haciendo debajo de un árbol? ¿Quién es el elfo? ¿Es bueno, o malo? Y entonces comencé a teclear, y cincuenta mil palabras más tarde, ¡listo! Cuento terminado.

Pero en esta ocasión fue diferente. La historia comenzó con un "¿Qué Pasaría?". ¿Qué pasaría si el trabajo de un malabarista se ve amenazado por un joven mago?

Acerca de la locación—el crucero—pues lo que pasa es que este verano viajé en uno. Así que tenía a mi alcance información de primera mano, gracias a que por una semana observé algunas cositas que se filtraron a la historia.

Y ¿por qué un mago? Muchos de ustedes saben que me gustan las ilusiones, así que pude brindar un poco de "experiencia" a las escenas en donde el mago ejecutaba sus números mágicos. De hecho, mi parte favorita del cuento es cuando el mago hace un truco bastante simple y a la vez increíble en frente de varios artistas del barco.

Así que espero poner el cuento aquí en el blog pronto. Tengo que editarlo (la maestra me dio una hoja y media de comentarios) y traducirlo al Español. Ya ustedes decidirán si merecía la buena nota o no.